DiBocca

Publicado por Marcos
Categorías: General, Personal

Cenamos en el DiBocca del Centro Comercial Cuadernillos, un restaurante italiano que no nos ha dejado buena impresión, vamos… que no volvemos. Ni los platos recomendados por el cocinero se merecían el calificativo de «pasables». Continuando a unos entrantes de setas rebozadas, Rubén y yo nos hicimos con unos medallones de solomillo ibérico a las finas hierbas… excesivamente crudo y con un fuerte sabor a vino. Pedro y Marta optaron por unas pizzas que finalmente resultó ser lo mejor del sitio. Nines eligió unas gulas al «nosequé» que, aunque no eran nada del otro mundo, no dejaban mal sabor de boca.

¡Qué mala estaba la jarra de agua! ¡Puaaaaaaj! Si es que el agua de Alcalá… mejor en botella.

¿Los postres? ¡El mejor el de Rubén! -que se reía del mío- Le pusieron poco más que un yogur dado la vuelta, jajaja. Eso sí, con un aspecto fiel a su nombre: «Bianco y Rosso». No hay nada más que ver en la foto la cara que se le quedó. Todo eso después de haberse confundido un par de veces la camarera con lo que habíamos pedido, y finalmente cobrando de más en la cuenta, que por la reacción de un segudo camarero: «-A ver que han hecho éstos esta vez, que se les va la bola», nos hizo entender que era algo habitual. Increíble.

Aunque nos íbamos a quedar en el «Alcalá Noche» de Cuadernillos, que estaba de estreno, al ver el mareo que causaban las luces girando por las paredes en sentidos contrarios, decidimos terminar el día con unas cuantas caipiriñas en el Naïf, y meneando el esqueleto en el Capicúa y en el Can-Can de la zona vieja de Alcalá.

5 comentarios

Suscríbete a comentarios RSS o deja un trackback
  1. Parece que estamos mayores para «Alcalá Noche»… jejeje.

  2. Después del gran aporte calórico del postre, Rubén decidió quemar algo de energía practicando algo de boxeo, jajaja.
    Por cierto, bastante curioso el capicúa, que tiene bien definidas las zonas de fumadores y no fumadores, jajaja. Si no llegamos a ver el cartel de «Zona de no fumadores» no nos habríamos dado cuenta de que estábamos en esa zona, pues básicamente lo que distingue una zona de la otra es un cartel en el que pone «Zona de no fumadores» o «Zona de fumadores», no habiendo ningún tipo de separación física entre ambas zonas. ¿A quién quieren engañar? Me parece ridículo, para eso se podían haber ahorrado el cartel.

  3. La cuestión del DiBocca es el no tener un estilo bien definido. La combinación de los postres minimalistas con el agua de alcantarilla no era de lo más apropiado. En cuanto a la zona de fumadores Pedro, ¿te gusta más la «pecera» de cristal que vimos instalada el fin de semana anterior? Más bien parecía una rueda de reconocimiento de los «yonkis» más «yonkis» del establecimiento.

  4. ke pasa ke os creeis super guays y super importantes o ke…ke flipaos que soys…y el agua de alcantarilla es la que bebes tu todos los dias…jajjaa..aki los mendas que se creen criticos de cocina y de discotecas jaajja…a saber donde os meteis vosotros todos los dias jajaj andaaaa…adios gente super importante..jajajj

  5. Adios, gente del Dibocca.

    ¿Ya lleváis un poco mejor el restaurante? Porque si sigue igual no volvemos 😉

Escribe un comentario

*
To prove you're a person (not a spam script), type the security word shown in the picture. Click on the picture to hear an audio file of the word.
Anti-spam image

  • Recibe los artículos por Email o por Feed
    Feed de MarcosGarcia.es